Un martes como hoy, dentro de tres semanas, estaré volando rumbo a Damasco. La reacción de casi toda persona cuando se entera de que mis próximos destinos son Siria y Jordania es similar: “Pues ya podéis tener cuidado”. Y digo yo que, a veces, estamos confundidos como consecuencia de nuestra propia ignorancia y muy influidos por la falsa imagen que nos llega a través de los medios de desinformación.
Para nuestras mentes, Siria y Damasco suenan a árabe y automáticamente son sinónimo de algo malo, de violencia, de radicalismo, de peligro… Nada más lejos de la realidad.
Lean ustedes en foros de internet a viajeros hablar del pueblo sirio y del jordano y se encontrarán la opinión, casi unánime, que los califica como los pueblos más acogedores y hospitalarios por ellos visitados.
O si lo prefieren hagan una sencilla prueba. Busquen en google los siguientes términos: “atentado siria”, “atentado jordania”, “atentado españa”. Fíjense en el número de resultados que devuelve el buscador y comprobarán que entre la suma de los dos primeros no llegan al millón, mientras que el referente a España supera los cuatro millones de páginas.
Ayer, Salva publicó en su blog, dogmafobia, un interesante artículo que a mi me ha servido en parte en ese camino para combatir mi propia ignorancia sobre algunos aspectos que guardan alguna relación con esos países que voy a visitar, un interesante artículo sobre Oriente Medio o Próximo (tomen la referencia que prefieran). Es breve y recomiendo su lectura a todo el que haya llegado hasta aquí.
Como siempre, las opiniones vía comentarios se agradecen. No tienen precio. Pero esta vez invito, además, a todo el que lo lea, a pasarse por el blog del que he copiado el texto para leer también esos comentarios con interesantes aportaciones de lectores como vosotros.
El autor titula el post: “Nociones sobre Oriente Medio que todo el mundo debería conocer”.
No son pocas las veces en que uno se sorprende sobre el desconocimiento generalizado que la gente tiene sobre determinados temas culturales y religiosos, máxime cuando algunas culturas y religiones son mencionadas diariamente en los medios de información tradicionales y están, por tanto, en boca de todos. En particular, éste es el caso en que se encuentra todo lo relacionado con el Oriente Medio.
Con el objetivo de aclarar la confusión, generada en gran parte por los propios medios de información, que se deriva de algunos conceptos, me propongo desarrollar algunas nociones sobre Oriente Medio que todo el mundo debería conocer:
- Ser árabe implica pertenecer a un grupo étnico, no a una religión: Lamentablemente existe una confusión generalizada cuando se emplean los términos árabe y musulmán. Ser árabe implica pertenecer a un grupo étnico, bien por descendencia directa o por uso de la lengua árabe, mientras que ser musulmán implica profesar la religión del Islam. Dentro del mundo árabe, la religión más extendida es el Islam, pero también existen otras religiones como el Cristianismo (en particular, en un país árabe como Líbano el Presidente ha de ser cristiano por ley).
- Los árabes son también semitas: Aunque se asocie el término antisemitismo a la hostilidad ideológica y racial del mundo árabe contra el pueblo judío, hay que aclarar que este uso es completamente erróneo, dado que los árabes también pertenecen a los Pueblos Semitas. Esto se debe a que los Pueblos Semitas son aquellos cuya lengua materna pertenece a la familia de lenguas semíticas (árabe, hebreo, arameo, asirio, siríaco, acadio, yehén, tigriña, etc).
- Chiísmo, Sunismo y Jariyismo hacen referencia a ramas del Islam, no a grupos étnicos: No es raro escuchar hablar en los medios de información sobre chiíes, suníes y jariyíes como si de distintos grupos étnicos se tratara. Sin embargo, las diferencias entre ellos se fundamentan en cuestiones religiosas, no raciales, de la misma manera que se podría diferenciar entre españoles católicos, protestantes u ortodoxos. El Chiísmo, Sunismo y Jariyismo hacen referencia única y exclusivamente a ramas religiosas dentro del propio Islam.
- Ser musulmán no implica ser islamista: Según la RAE, el término islamista hace referencia al integrismo musulmán. Por tanto, si bien es cierto que todo islamista es musulmán, el recíproco no es cierto.
- Irán no es un país árabe, sino persa: Es bastante común relacionar a Irán con el mundo árabe, al ser el Islam la religión oficial, pero éste es un gravísimo error, ya que Irán no es un país de árabes sino de persas, que es un grupo étnico completamente distinto.
En principio y desde mi punto de vista, estos son los puntos de mayor confusión o desconocimiento respecto a Oriente Medio, su cultura y religiones. Se aceptan, por supuesto sugerencias adicionales en los comentarios.
Artículo original: dogmafobia



