El cuerpo de Juan de Aragón y Castilla, segundo hijo de los reyes católicos, debería “reposar” en este sepulcro que se encuentra en el Real Monasterio de Santo Tomás (Ávila). Su visita merece la pena por la iglesia y sus tres preciosos claustros.
Así reza el epitafio:
Juan, Príncipe de las Españas, modelo de todas las virtudes, verdadero mecenas de las Bellas Artes y de la Religión Cristiana, que en pocos años realizó muchas obras con gran esmero y estremada prudencia y bondad, descansa en este túmulo que mandó labrar su óptimo y piadoso padre, Fernando, Rey Católico, invicto defensor de la Iglesia, puesto que lo había ordenado en el testamento su madre Isabel, Reina castísima y joyero de todas las virtudes. Vivió 19 años, 3 meses y 6 días y murió en Salamanca el 4 de octubre de 1497.
Tomé la fotografía porque me llamó la atención la adjetivación dedicada a sus padres, los reyes:
Fernando es óptimo y piadoso padre, invicto defensor de la Iglesia.
Isabel es definida como castísima y lo que me parece más “genial”: joyero de todas las virtudes.
A la persona que realizó la inscripción se le pasó por alto numerar las horas, minutos y segundos que vivió ese verdadero mecenas de las bellas artes.
A la persona que ha realizado la traducción del latín para que todos lo entendamos con facilidad se le ha pasado por alto que se escribe extremada, y no “estremada”. Lo cual, teniendo en cuenta que es un espacio abierto al público y un monasterio, lugar culto donde los haya, también llamó mi atención.
En la wikipedia recogen el epitafio y las palabras son otras. Si algún editor de la enciclopedia online lee esto, tenga a bien adecuar el contenido y enlazar esta foto como cita/fuente.





