Estuve allí – Paisajes infinitos: Terrazas de arroz de Ping’An-Longji (China)

20 octubre, 2010

Hay pocas cosas que hacer por la noche en un sitio como Ping’An. No pernoctaríamos allí más de una veintena de viajeros. Por no haber, las calles no tienen ni alumbrado. Pero hay toda la tranquilidad del mundo, con un privilegiado paisaje de telón de fondo que yo, sin demasiado éxito, intenté retratar de una forma diferente en plena noche cerrada. Bajo un cielo nublado por completo. Sin luna posible. La única iluminación al alcance de mi objetivo era mi paciencia en forma de largas exposiciones. Como ejemplo, esta supera los tres minutos.

Terrazas de arroz de Longji, Ping’An (Guangxi, China)
Marzo 2010
(pincha en la foto para ampliar)


Fotos curiosas de mis viajes (10): China promoviendo el sexo seguro

2 junio, 2010

Los simpáticos carteles de esta campaña, bajo el lema “Sex is good, just play Safe!” (¡El sexo es bueno, sólo practícalo con seguridad!), para promover el uso del preservativo “invadían” un parque adyacente a la muralla de Xi’an.

Estos otros son más graciosillos aún…

Más fotos curiosas de mis viajes…


Guerra publicitaria (5): Adidas Vs Nike (y algo de Li Ning)

30 abril, 2010

Después de algunas batallas entre marcas de bebidas y tecnología, vamos con un clásico. En este caso  es la alemana Adidas la que se mete con la competencia.

(si no lo ves, está aquí: http://www.youtube.com/watch?v=ZbGFRgOxW_k)

Por si alguien lo desconocía, la marca estadounidense toma su logo y nombre de Niké, diosa de la victoria en la mitología griega. Personalmente, me enteré de esto visitando Éfeso, en Turquía. Allí hay una escultura-relieve sobre piedra de la diosa y forma parte de cualquier visita guiada (ver foto de usuaria de flickr).

Como extra, os traigo una foto de mi reciente viaje a China. Es una tienda de la marca deportiva Li Ning, que vistió al equipo olímpico español y viste a la selección española de baloncesto (y lo que les queda por vestir). La empresa fue fundada por el gimnasta chino de mismo nombre. Quizás el tipo te suene más si digo que fue el encargado de encender “al vuelo” el pebetero en los Juegos Olímpicos de 2008 (ver video).

Me pregunto yo…  el parecido con el logo de Nike y con el conocido lema de Adidas “Impossible is nothing”… ¿es casualidad o tiene algo que ver con la habilidad china al copiar?

Entradas del blog relacionadas:
- Guerra publicitaria (4): Droid Vs iphone.
- Guerra publicitaria (3): Bavaria y Heineken.
- Guerra publicitaria (2): Pepsi y Coca Cola.
- Guerra frutal: Moras contra manzanas.
- La venganza de la manzana.


Fotos curiosas de mis viajes (9): Con el culo al aire

23 abril, 2010

De esas cosas que se cuentan como curiosidad al volver del viaje… En China hay gente que no pone pañales al nene. Van con el culillo al aire. Sí, en invierno y con el frío.
Ahí va una muestra fotográfica que tomé en Beijing del tipo de mono abierto que llevan puesto.

Tengo una toma más cercana.

Puede que sea para comodidad de los padres. Para ahorrar tiempo. O quizás para que aprendan más rápido este tipo de cosas del cagar.

Por cierto, tampoco esta de más señalar que en China es más frecuente que en España encontrarse que quien está cuidando de los niños pequeños es, como en el caso de esta foto, el padre.

- Entradas del blog anteriores de fotos curiosas aquí.


Cuentos chinos (2): Comienzo de la jornada laboral (video)

19 abril, 2010

Es lunes. Un día duro para casi todos los que tenemos un trabajo. En estos tiempos que corren, tener uno ya es razón suficiente de agradecimiento y tengo claro que será más duro levantarse sin tenerlo.
Aquí os traigo un video para que añadáis otra razón a la lista por la que estar agradecidos: no ser sometidos a este ejercicio cada día al comenzar la jornada laboral.

(si no ves el video, está en vimeo: http://www.vimeo.com/10863729)

Por la mañana, paseando por cualquier ciudad China, uno se cruza con esta escena en repetidas ocasiones. No penséis que esto se hace sólo con gente que trabaja cara al público. Te encuentras igualmente un grupo de cocineros en la misma situación.


Fotos curiosas de mis viajes (8): El inglés en un hotel chino

16 abril, 2010

Ya expliqué ayer el motivo por el que no pude seguir mandando en directo curiosas postales desde China. Lo hago ahora que ya voy poniéndome al día (sólo tengo 2000 feeds pendientes de leer).

El hotel en el que nos alojamos en Dali, Hong Cheng Yuan hotel, estaba más orientado al turismo chino que al internacional. Es una suposición mía basada en el hecho de que en recepción no hablaban nada de inglés. La habitación estaba bastante bien. Estaba limpia, tenía vistas a un tranquilo parque, era amplia y barata (9 euros la doble). Las camas estaban calefactadas. Y nuestro baño, aunque sin cortina, ¡tenía bañera! Y esto sí que es excepcional allí. Jeje.

Lo que traigo hoy se puede encontrar en cualquier lugar del mundo, también en España, incluidos asuntos de organismos oficiales.
¿Por qué no se recurre a alguien que sea inglés, o al menos lo hable bien, para las traducciones?
Ahí os dejo un par avisos pegados en nuestra habitación…

(Para los que no entendáis chino… :-P , es un aviso para que no tiremos el papel al inodoro).

(Kespected no sé pero oiga: que mi puerta no tiene ni un sólo cerrojo que echar, que no tiene ningún sistema de cerrado al margen de tirar de ella al salir. Eso sí, funcionaba bien, eh. Con sólo cerrarla, no se podía abrir desde fuera).


[Reflexionando] Censura, bloqueo y control en internet. China y la publicación en wordpress

14 abril, 2010

Puse rumbo a China con el firme propósito de actualizar el blog desde allí con nuestras fotos y anécdotas viajeras. La falta de tiempo durante estos viajes es la razón por la que no me suele ser posible hacerlo. El tiempo no tuvo nada que ver esta vez. La censura ha sido la culpable. Más en concreto el bloqueo de wordpress.com.

[Puerta de la Paz Celestial desde Tian'anmen. Beijing. Marzo 2010. Foto by Carmela DG]

Tras una semana de viaje, pude publicar un par de posts durante los dos días que visitamos Hong Kong. Allí sí que impera el libre acceso a información y contenidos en internet.
Ha salido en todos los medios de comunicación. Google se ha cansado de la censura ejercida desde el gobierno chino. He podido comprobar en primera persona que google ha puesto en práctica el redireccionamiento a su buscador de Hong Kong de los resultados a consultas realizadas desde territorio chino.

El caso es que cada vez que me conecté a internet durante las dos semanas del viaje posteriores a la visita a Hong Kong, seguí intentando, sin éxito, acceder al blog por si la situación cambiaba en función de la región.  Hasta que uno de los últimos días hubo algún tipo de agujero en el sistema de seguridad que tienen montado y me encontré la “puerta” abierta. Fue cuestión de un par de minutos que dediqué a configurar el blog para poder publicar vía email. Gracias a esto, actualicé desde Beijing con el post de la conquista ibérica de la Gran Muralla.
Ahí queda ese consejo para cualquier usuario de wp.com que visité China y quiera publicar desde allí: Activa la publicación vía email y guarda la dirección de correo a la que enviar tus entradas/posts.

A día de hoy, internet es una realidad imparable y ese tipo de bloqueos no conseguirá sus objetivos finales. Es sólo una cuestión de tiempo.
Que internet es un fenómeno imparable los saben bien los “poderosos” de todo el mundo. Internet no es un peligro para nosotros, ciudadanos de a pie. Lo es para esos “gobernantes y señores del dinero” porque saben que cualquier cosa que hagan tendrá una repercusión, casi instantánea. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que esto es lo que lleva a esos “poderes” a pretender un estrecho control sobre la red. La lucha está servida y en los próximos años nos va a tocar enfrentarnos a esta realidad, a ese intento de control, a esa búsqueda de implantar nuevas regulaciones para poner trabas a la libre información y opinión.

Si China quería “proteger” a sus ciudadanos de las maldades de la red, su única alternativa era no desarrollar sus infraestructuras tecnológicas y de telecomunicaciones. Y China, con su ritmo de crecimiento y ese ingente consumo, no se lo podía permitir. En cada restaurante, hotel, aeropuerto… que he frecuentado en el país, hay acceso a internet. Casi siempre, sin cargo añadido alguno. Con mi pequeño netbook, internet ha sido tan accesible allí como en mis últimos viajes a Canadá o Argentina.
Es sólo una cuestión de tiempo. Probablemente sea esta accesibilidad, a pesar de censuras y bloqueos, la que genere las condiciones necesarias para que la sociedad china se acabe movilizando y se produzca un cambio.


Cuentos chinos (1): Comidas en el país de los contrastes

12 abril, 2010

Han pasado cinco días desde nuestra vuelta del viaje chino. Las vacaciones siempre se quedan cortas pero, con sólo echar un vistazo a un mapa, seguro que entenderéis que diga que en China la cuestión temporal se nota más aún. El país es tan grande que harían falta muchos meses para recorrerlo o para visitar y conocer todo lo que tiene para mostrar. Durante nuestra pequeña experiencia ha habido tiempo para risas, para emociones, para sorprendernos, para aventuras, para conversaciones sin entendimiento pero con comunicación, para paisajes infinitos, para hacer algún amigo chino, para momentos mágicos…

Hoy voy a optar por contaros algo de la comida.
Ya habéis podido comprobar en el post anterior que no hemos echado de menos el ibérico bueno (un día de excursión le dimos al chorizo, el de la gran muralla al jamón y una noche de viaje en tren al lomo que llevábamos). Pero como quiera que la dieta china no se basa en estos manjares, vamos con algunas notas viajeras.
Eché algo de menos la comida española en un país como Canadá pero en China no he tenido esta sensación. La comida china que he probado está bien y hay variedad. Tienen platos propios ricos, otros no lo son. La única pega importante que tiene, sin tener en cuenta mi absoluto desconocimiento del idioma como para entender un menú, es el exceso de picante y especias. Y cuando digo exceso es EXCESO. Algún que otro plato se ha quedado en la mesa porque era incomible de lo picante que estaba.  Valga como ejemplo uno de los dos platos que pedimos en nuestra primera visita a un restaurante local, en Beijing. (Hay foto. Está algo más abajo)
Os pongo en situación. Aterrizamos. Cambiamos moneda. Buscamos a alguien que llame al hotel y nos anote en chino la dirección o alguna indicación para ser ayudados a encontrarlo, ya que se encuentra en un hutong. Pillamos el tren para bajar a la ciudad. Dar con el hotelillo mientras anochecía fue más costoso y frío de lo esperado. Aparcamos las mochilas en la habitación y salimos en busca de un sitio para cenar. El segundo con una pinta aceptable fue el elegido.  (El primero estaba abarrotado). La carta estaba en chino pero tenía fotos. (Bueno, tampoco es que éstas ayudaran mucho. Jeje. Muchas cosas resultaban irreconocibles). Me atrevería a afirmar que sobra que os cuente que éramos el centro de atención de todo el servicio o que nuestra camarera hablaba tanto inglés como nosotros mandarín. Todo lo que alcanzó a decirnos es que su plato recomendado era “beef” (ternera). Lo recomendaba diciendo que era delicioso.  Aceptamos su sugerencia. El plato en cuestión es este…

Si a simple vista se observa un exceso de especias, la mezcla de éstas con el picante que tenía resultaba abrumadora. Por no hablar de que la textura del estómago de ternera no nos resultó especialmente apetecible. Confirmamos lo que era al pagar la cuenta, señalando nuestro estómago a la camarera que asintió con una “sonrisa”.

Así empezó todo. Luego hubo tiempo para el pato, los dumplings, algo de marisco, pescado de río, los fideos chinos, el omnipresente arroz… Alguna que otra cosa poco común ha caído en nuestra boca. Me voy de esa primera noche a la última del viaje. Si en Japón probé la carne cruda de caballo ese señalado último día, en esta ocasión le tocó el turno al escorpión.

Nada más entrar en la zona de puestos callejeros de Wangfujing, una joven pareja china que acababa de comprar un pinchito nos ofreció y aceptamos. No está malo. No puede estarlo. Lo que está es crujiente porque está achicharradito, así que apenas sabe a nada. Te lo comes entero (nada de pelarlo como una gamba). Creedme si os digo que no arriesgamos. Para los valientes de verdad quedaron en los puestos callejeros estrellas y caballitos de mar, cucarachas, serpientes, gusanos y otras especies tan raras como difíciles de identificar.

¿A alguien le apetece un bocado?

(ahí queda ese vistazo más cercano)


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