Viaje a Siria y Jordania. Día 7. La encantadora Alepo

[Capítulo anterior: Día 6. Apamea, Ciudades Muertas y Alepo]
(si no ves el video, está aquí: http://www.vimeo.com/9725180]

Amanece el séptimo día. Salimos en busca de algo para desayunar. Por una vez, es un gusto que no sea en el hotel. Por variar un poco, vaya. Mientras caminamos por la calle en que se encuentra el vetusto y decrépito Baron Hotel nos encontramos una oficina de Syrian Air y entramos para comprar un pasaje de avión con destino Jordania. Así aprovecharemos al máximo los días ahorrando horas de tren o autobús, pasos fronterizos… Malas noticias. Ningún asiento libre para volar los días siguientes. No es de extrañar ya que un trayecto con ellos no llega a 15 euros al cambio. Nos comentan que lo intentemos con Royal Jordanian. Allá vamos.

Se cruza en nuestro camino la ventana abierta de una especie de pastelería-cafetería que tiene unos bollos con una pinta estupenda. Por 40 SYP nos hacemos con un par. Son una especie de dulces con hojaldre. Pegajosos. Riquísimos. Buenas noticias. Le sumamos un agua y un zumo (45 SYP) y el desayuno está servido.

En la oficina de Royal Jordanian, tras mucho mirarlo, parece que tienen plazas. Pero… en el último momento se niegan a vendernos el billete porque dicen que es obligatorio volver a Siria y como pensamos hacer el trayecto de vuelta en autobús, nos niegan la compra. Malas noticias. No les basta con la prueba de que nuestro vuelo de vuelta a España es desde Damasco para comprobar que volveremos al país. Dicen que tendríamos que pagar el vuelo Amman-Damasco (más de 100 euros). Desistimos (desisto&timos) y nos vamos a conocer la ciudad. Empezaremos por el zoco, en la ciudad vieja.
Nos adentramos por Bab Antakya (puerta de Antioquía).

El zoco de Alepo es una auténtica maravilla. Se puede recorrer sin ser atosigado por los vendedores. Buenas noticias.
De vez en cuando hay quien te saluda y te da la bienvenida. Pocos son los que lo hacen para vender y los que lo intentan usan el español (un ejemplo puede verse en el video de este mismo post). Siempre de forma educada y sin resultar pesados.

Un chico nos atrae a su puesto diciendo literalmente “…más barato que Andorra” mientras nos enseña unos pendientes. Los vendedores de este zoco tienen “fama” de ser un poco afeminados. Lo que no está claro es sí se trata de una pose comercial o no. La guía viene a decir que vende más. Sea como sea, todos mis occidentales prejuicios me impedirían diferenciar lo uno de lo otro. Pasa a otra cosa. Nos muestra unos pañuelos y esta vez su frase es “…más barato que Zara”. Eso es marketing y lo demás tonterías. Jeje. Toda nuestra conversación con él se desarrolla en español.

Puestos de carne, especias, ropas, pañuelos, cosas para la vida diaria de cualquier sirio. Todo sin demasiada gente. Con escasos turistas.

En medio del zoco está la Gran Mezquita. Imprescindible pararse un rato allí para ver pasar esa vida cotidiana local. Es hora de oración. Lo que significa que nos toca separarnos.

Hombres y mujeres llegan juntos. Se descalzan. Se separan (foto inferior).

Algunos se lavan en el patio antes de la oración.

Después de un rato en el interior observando a los hombres orar, vuelvo al patio para ver que se cuece por allí.

Minutos después aparece Carmen que ha estado relacionándose con unas simpáticas mujeres sirias en el espacio reservado para su oración. Incluso hubo petición expresa de que las fotografiase.

Salimos encantados del zoco y después de un refrigerio a los pies de la ciudadela decidimos entrar (150 SYP/persona). No es nada del otro mundo. Lo más bonito es el imponente acceso y no hace falta subir para disfrutarlo.

El interior no tiene mucho interés. Se salvan las inmejorables vistas de toda la ciudad que se obtienen desde arriba, gracias a que la fortaleza se asienta sobre un montículo elevado. (Podéis verlas en el video).

Después nos acercamos al hammam Yalbougha an-Nasry, a los pies de la ciudadela, para informarnos de precios y horarios. Malas noticias. Están cerrados. Nos ponemos a callejear sin rumbo fijo por el barrio que rodea por atrás la fortificación. Hay banderolas de colores colgadas en sus calles.

A nuestro paso, todo tipo de comercios y profesiones. De esas que casi no existen hoy en España. Curioseamos en el lujoso hotel Diwan Ramsy (ha cambiado de nombre pero se sigue conociendo así). Muy bonito. Eso sí, a 78 euros la habitación más barata (ocho veces más que nuestro modesto hotelito con baño todo en uno).

Seguimos hasta Al-Jdeida, donde ya anduvimos la noche anterior. Allí no es difícil encontrarse algún corderillo atado frente a alguna puerta a modo de escaparate, esperando su hora. (Uno de estos corderillos aparece en el video de memorias. Malas noticias para él).

Nada mejor que unas galletas callejeras para matar el hambre (25 SYP). Regamos nuestro descanso con un té y un zumo sentados en la pequeña terraza que tiene Beit as-Sissi (120 SYP). De paso, reservamos para cenar en su restaurante para evitar encontrarnos sin sitio otra vez.

La tarde va tocando a su fin. Es hora de volver a la búsqueda de una salida de la ciudad. Nos dejamos caer por el hotel para rescatar nuestros pasaportes, previo pago de la habitación (700 SYP/noche), por si nos fueran necesarios.
Intentémoslo en tren. Camino de la estación volvemos a parar en Syrian Air y se cruza en nuestro viaje Derniche, un trabajador de la oficina. Buenas noticias. Es hora del cierre pero aquí esto da igual. Nos invita a té. Charlamos de todo un poco. Derniche mismo nos hace una reserva en Royal Jordanian que tendremos que pagar al día siguiente en la agencia oficial que nos había rechazado por la mañana. Es agradable pero tenemos que volver al hotel porque hemos quedado con Duncan y Françoise para ir a cenar.

Una ducha rápida. Nos encontramos con nuestros temporales compañeros de viaje y vamos al Beit as-Sissi. Buenas noticias. Además de turistas, hay mucha gente local cenando y llenando Beit as-Sissi. Clara señal de que se come bien. Su diseño interior también resulta bonito a la vista. Varias alturas. Decoración tradicional.
Es recomendable dejarse llevar a la hora de pedir. Basta con decir el número de “mezzes” (raciones) que se quieren degustar. No sabría nombrar lo que nos traen pero vuela de la mesa. Rico. Rico. El precio 300 SYP por comensal.

Llega la hora de dormir… Pronto, más noticias y postales.

[Próximo capítulo: Día 8. San Simeón. Bye, bye Alepo. Próxima estación: Jordania]

9 Responses to Viaje a Siria y Jordania. Día 7. La encantadora Alepo

  1. ROSA dice:

    Saludos. Estamos preparando un viaje para pascua. Tienes algo redactado aunque no esté acabado que me puedas enviar ? resulta muy util.

  2. rub dice:

    Pues tengo cosas escritas en una mini libreta que llevo a cada viaje. Son sólo anotaciones de una sola palabra con los precios y sitios.
    Nuestro viaje fue hace un par de años y, poco a poco -jeje-, voy escribiendo estas “crónicas” gracias a los recuerdos que me traen las fotos y a esas pinceladas de libreta de bitácora.

    No dudes en preguntar por aquí o escribirme un email si hay alguna consulta que yo te pudiera aclarar. Te diré que nuestro viaje duró casi tres semanas. Además de lo que ya llevo escrito, estuvimos en San Simeón, Bosra y Maalula. En Jordania visitamos Ammán, Madaba, Wadi Musa-Petra, Wadi Rum, Aqaba y Jerash.

    Pregunta, pregunta.

    salu2 Rosa

  3. Sag dice:

    No sé cómo puedes recordar tantos detalles después de tanto tiempo.. yo casi ni me acuerdo de los nombres de las ciudades!

  4. rub dice:

    No creas. Siempre se se me olvida el nombre de una ciudad que he visitado. Me ocurre pasado el tiempo. De cada viaje se me olvida el nombre de una. 🙂

  5. dani dice:

    Como sabes me mandan para alla a trabajar… que bien me viene esta “guia rapida” para turistas 😀

  6. anna dice:

    Me encanta leer estas entradas porque me traen muchos recuerdos de un lugar donde he sido inmensamente feliz. A los turistas: es mejor hacer las compras en Alepo, es más barato que en Damasco. De hecho, muchos comerciantes damascenas vienen aquí a provisionarse de mercancías.

  7. rub dice:

    Se agradece el valioso aporte.
    salu2, anna.

  8. Yola dice:

    Antes de nada agradecerte este relato, sobre todo, lo que trasmites. Estoy preparando mi viaje a Siria y Jordania y créeme, me he leído casi todo lo que hay publicado y tu relato me hace vibrar cuando lo leo. Vas a seguir contándonos el resto del viaje? Me gustaría ya que creo que voy a seguir tu ruta y tus consejos.

    Gracias de nuevo.
    Besos.

  9. rub dice:

    Estoy en ello, Yola. Pronto habrá nuevos capítulos, consejos, videos… de este viaje.
    De todas formas, cualquier pregunta o duda que tengas… sólo tienes que decirlo por aquí o enviarme un mail a 40formasdeintimidad_at_gmail.com. Más que nada porque esto avanza muy despacito. 🙂

    /sukran/ Muchas gracias por tu comentario, Yola.

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